10 consejos para redactar una ‘newsletter’ efectiva


El email marketing tiene en la newsletter a uno de sus mejores aliados. Mediante la comunicación por newsletter se puede segmentar a nuestro público con gran precisión, hasta el punto de que permite dedicar la fuerza informativa solo y únicamente a aquellos destinatarios a los que realmente interesa lo que tenemos para contarles, que serán quienes se suscriban a la misma.

Para los no iniciados, la newsletter es un boletín periódico que determinada marca envía por correo electrónico y que suele ser de interés para los suscriptores. Según los últimos estudios de email marketing, los usuarios de newsletter son de los que más convierten. Bien utilizada, la newsletter se vuelve un arma poderosa para la comunicación. Mal enfocada, puede hacer que la imagen de una empresa o proyecto se deteriore sin remedio. ¿Cómo hacer que esto último no ocurra? Siguiendo unos sencillos consejos:
Asunto

Cuida bien el ‘asunto’ del mensaje. El 33% de los destinatarios de un correo deciden si abrirlo o tirarlo en función del Asunto del mensaje. Redáctalo para que genere una acción: generalmente que el receptor haga clic en el enlace.

Enlace directo

Incluye siempre un enlace directo para ver el mensaje directamente en el navegador

Cuidado con el exceso de imágenes

Cuida que exista una adecuada relación texto/imágenes, sin saturar

Piensa en todos los dispositivos

Los diseños html excesivamente complejos pueden hacer que el boletín no se reproduzca bien en según qué dispositivos. Diseña pensando en la adaptación a todos los formatos y plataformas por igual, no solo para el ordenador.

Elige bien el tipo de letra

El tipo de letra que empleamos marca el tono de nuestra newsletter: desenfadado, jovial, serio, riguroso… Dedica algo de tiempo a pensar y probar cuál le viene mejor a tu empresa, en función del público al que va dirigido el mensaje.

Contenido de valor

Aunque el diseño le da visibilidad, el contenido manda en la newsletter. Sin un contenido de interés que aporte valor añadido, los usuarios irán abandonando la suscripción o, en el peor de los casos, interpretarán nuestro boletín como una intromisión en su cuenta de correo, a modo de spam.

La pirámide invertida

La jerarquía de la información debe asemejar a una pirámide invertida, donde lo más importante va en la zona inicial o superior y lo menos relevante al final. Así, cuando el lector no tiene tiempo de acabar de leer el boletín completo, recibe igualmente la máxima cantidad posible de información.

No queremos convertirnos en ‘spam’

Por la misma razón, hay que ser regulares en el envío y no propasarse con información constante que abrume a quien la reciba y que puede hacer que un usuario abandone nuestra suscripción.

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