WhatsApp: de maleducado a caballero en 10 simples pasos

WhatsApp convierte incluso al más refinado en un patán del éter. Para evitarlo, basta con seguir las 10 reglas de urbanidad y buenos modales que detallo a continuación.La comunicación a través de WhatsApp tiene tres características que la hacen especialmente proclive al desastre: es gratuita, es instantánea y se efectúa a través de texto y emoticonos. Al no ver caras, nuestros cerebros simiescos pierden el norte, lo que provoca malentendidos y confusiones.Nuestros dedos, libres de perpetrar cualquier patochada, vuelcan pensamientos sin filtrar y palabras sin corregir. Las frases salen disparadas como cohetes Katiusha contra el desprevenido receptor. Las consecuencias son tremebundas, y van desde bloqueos hasta réplicas que harían sonrojar a un cabo de la legión extranjera.Saber cómo funciona WhatsApp y qué hay que esperar de los demás ante una metedura de pata es necesario para disfrutar de una larga y tranquila existencia. Con el objeto de ayudarte a repasar lo que has de hacer para alcanzar el ambicionado rango de gentilhombre de WhatsApp, he preparado esta sucinta lista de diez recomendaciones.

1. Si no puedes chatear, hazlo saber a la otra persona

No hay que ignorar un mensaje, puesto que eso genera ansiedad en el interlocutor, pero tampoco hay que contestar con un escueto “OK” a todo lo que nos digan, ya que entonces parece que damos respuestas de relleno, sin prestar atención al contenido de los mensajes.
Si alguien intenta hablar contigo y no tienes tiempo para contestar como es debido, gasta por lo menos unos segundos para hacérselo saber a la otra persona. Cambiar tu estado de WhatsApp también es útil (por ejemplo, puedes poner que estás ocupado).

2. Escribe frases cortas e inteligibles

La inmediatez de WhatsApp no es óbice para que redactes mensajes comprensibles. Nada irrita más que recibir un párrafo descompuesto en decenas de frases o monosílabos; semejante conducta hace que el otro teléfono vibre o suene sin cesar, y dificulta la lectura.
Tómate tu tiempo para componer el mensaje en tu mente antes de volcarlo a la pantalla de WhatsApp. Una oración de diez a veinte palabras es más que suficiente para expresar un pensamiento simple. Cúrratelo un poco, compadre.

3. Comprueba los mensajes antes de enviarlos

Como demuestra el fantástico blog Damn You Autocorrect, los móviles lo ponen muy difícil para escribir bien. En lugar de ayudarnos, los correctores automáticos interfieren muchas veces en la escritura. Y si no lo hacen, los que podemos errar somos nosotros, claro.Así que antes de presionar el botón de envío, toma un segundo para revisar el contenido del mensaje: evitarás accidentes embarazosos y crisis diplomáticas. Además, recuerda que hoy en día es difícil mantener el secreto; si eres un VIP, tendrás a toda la NSA llorando de risa.

4. No envíes mensajes en mitad de la noche

Enviar mensajes a deshora es muy mala idea, sobre todo si has tomado bebidas espirituosas o estás cansado. Los errores se multiplican y se sueltan despropósitos. Lo que es más: puedes despertar a la otra persona, quien quizá ya esté en la cama roncando a pierna suelta.Si envías un mensaje y este no ha sido recibido todavía, puedes intentar deshacer el entuerto a través del borrado remoto. Pero una vez que veas las dos marcas, ya no hay nada que puedas hacer (excepto callar). Moraleja: también en WhatsApp prevenir es mejor que curar.

5. Usa los grupos para comunicaciones importantes

Nadie sabe muy bien para qué sirven, pero todos están de acuerdo en una cosa: los grupos de WhatsApp son un gran invento. Son también extremadamente molestos y ruidosos. Si participas en uno, procura enviar pocos mensajes y relevantes. No lo uses como un podio.
Una situación particularmente dramática son las charlas en grupo a altas horas de la noche. Para la persona que no participa, es como si un banda itinerante de mariachis se materializara en su piso a las tres de la madrugada. Evita participar en estos despliegues de nocturnidad.

6. No juegues al “escribo y borro”

Ya en tiempos de Messenger la gente solía abusar del mensaje “X está escribiendo algo” para capturar la atención de la otra persona durante una conversación. ¿Cómo? Escribiendo y borrando continuamente el mensaje, una infame técnica conocida también como el “tango de espacio y retroceso”.
Por desgracia, WhatsApp no se libra de esta plaga, pero tú, que aspiras a elevarte por encima de la barbarie y del caos, tienes todavía la posibilidad de redimirte. Ya lo sabes: no juegues con la paciencia ajena a través de este ardid canallesco.

7. Quítale el sonido a tu WhatsApp

Este consejo no afecta a la persona a la que envías los mensajes, sino a tus vecinos. Usar WhatsApp con el sonido activado para avisos y pulsaciones de teclado denota falta de sensibilidad para los oídos ajenos. Es como tener a un pájaro carpintero como mascota.El caballero de WhatsApp se distingue del vulgo por usar el teléfono con discreción. Vibraciones y LED son una excelente alternativa a los sonidos en casi cualquier situación. No obstante, si estás en una fundición o pilotando un caza, el sonido de WhatsApp es aceptable.

8. No esperes ni pidas confirmación de lectura

Demuestra seguridad en ti mismo reprimiendo el impulso de preguntar a la otra persona si ha leído el mensaje. WhatsApp indica la entrega, pero jamás la lectura. Nadie puede asegurar si un mensaje ha sido leído y comprendido, ni siquiera WhatsApp. Y créeme si te digo que es mejor así.
Cuando estés a punto de llamar para cerciorarte de si la otra persona ha recibido el mensaje, para el carro y pon tus pensamientos en otra cosa. Hay tantos motivos por los que un mensaje no recibe respuesta que no vale la pena malgastar energías mentales con el tema.

9. Si contactas con alguien que no te tiene en la agenda, preséntate

Te proporcionan el número de teléfono de un conocido, lo añades a la agenda y este aparece en WhatsApp. Todo contento, le envías un mensaje dando por sentado que el otro sabe que el número 394201934 y la imagen de un castor sonriendo te pertenecen.Anda, sé cortés y preséntate a la otra persona diciendo quién eres y cómo has obtenido el número. Si no lo haces, que no te sorprenda si te bloquean temporalmente o te contestan con brusquedad: a fin de cuentas, podrías ser un vulgar spammer de WhatsApp. Con la foto de castor sonriendo.

10. No propagues cadenas de mensajes y rumores

Dibujos hechos con emoticonos. Chistes verdes. Imágenes graciosas, truculentas o desagradables. Sonidos obscenos. Vídeos inanes. Cadenas que hay que reenviar sí o sí -so pena de ser visitado por el Gran Bu-. Rumores infundados. Noticias sensacionalistas. Memes.
Nada de eso debería salir de tu WhatsApp. ¿Por qué? Porque además de malgastar el espacio de almacenamiento y la conexión de la otra persona, vas a dejar bien claro que eres tan fácil de persuadir como Pinocho en un congreso de abogados.

Ya está, ya eres un gentleman...

Espero que esta humilde guía te haya servido para ser más consciente de cuáles son las ofensas más habituales que se pueden cometer al usar WhatsApp con desparpajo y alevosía. Y si tienes más consejos para preservar los buenos modales chateros, no dudes en compartirlos.

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