¿Demasiado conectados? Riesgos y ventajas de la hiperconexión


¿Dependemos demasiado de la tecnología móvil? ¿Nos sentimos perdidos sin ella? Los riesgos (y ventajas) de la hiperconexión.

Lo de la hiperconexión se ha convertido ya en una obsesión: no podemos permanecer ni un par de horas sin acceso a datos sin que nos recorra una extraña sensación por la espalda: ¿Me habrá llegado algún correo urgente? ¿Tendré mensajes en WhatsApp? ¿Irá todo bien...? La cabeza nos juega malas pasadas, pero lo cierto es que la tranquilidad de saber que todo va bien y estar siempre on-line paga también un peaje. La tecnología juega un extraño papel al liberarnos y atarnos más al mismo tiempo ¿Cómo es esto posible? PCHousing ha elaborado una trabajada infografía sobre los hábitos de trabajo de los que más viajan, y amigo, es para ponerse a uno los pelos de punta.

La primera realidad es la que sospechábamos: la mayoría de los ejecutivos o cargos que viajan permanecen on-line gracias a sus dispositivos móviles y aprovechan los tiempos muertos para avanzar el trabajo. Como te apuntamos, este hecho es al mismo tiempo liberador para unos, pero muy estresante para otros: para los primeros, los huecos al cabo del día o las largas esperas en el aeropuerto son oportunidades de oro para sacar el trabajo adelante y conseguir liberar horas que, atentos al dato, podemos dedicar al ocio o nuestro propio descanso. Pero ya sabes que hay una cara ‘b’ en todo este asunto: esa permanente conexión al final nos agobia y nos pasa factura.

Y no, no pienses en exclusivamente el estrés provocado por no llegar a desconectar ni un solo momento, sino más bien la evidente dependencia que tenemos en los dispositivos móviles y la red. El dato del análisis es escalofriante: un 59% de los encuestados reconoció que se sentiría perdido y aislado si le quitaran el móvil durante una semana, un enganche que nos da una idea la magnitud del asunto. Por otro lado, nuestra adicción a la tecnología está teniendo otros efectos colaterales en nuestro día a día y en este caso, afectan directamente a la salud: un 56% reconoce que no hace deporte o lo hace muy ocasionalmente debido a la hiperconexión.





Imagen de FastCo.

Ahora bien, esta afición con claros tintes de adicción no es negativa en su totalidad, y de hecho, sucede como en tantos otros ámbitos de la vida: en su justa medida, es hasta muy beneficiosa. Buena prueba de ello son los que respondieron que aprovechando esos pequeños momentos de ‘parada’ para sacar el trabajo adelante, lograban obtener más horas de sueño: un 75 % reconoce que gracias al smartphone y tablet, consigue dormir más de 6 horas al día, aunque la gran contrapartida de esta cifra, es que esas horas también son trabajo y los yonquis de la hiperconexión trabaja de media 240 horas adicionales al año. Un buen pico que hay que tener en cuenta.

Te hemos mencionado antes las ‘paradas’ o momentos de asueto, y estarás pensando seguramente en la estación de tren o en la puerta de embarque como lugares idóneos para adelantar el trabajo ¿verdad? Pues sí, lo son, pero atentos a lo que viene ahora porque otro de los santuarios de estos vampiros de la productividad son los retretes: un 75 % reconoce utilizar el móvil mientras se sienta en la letrina, siendo los usuarios de Android más aficionados a este hábito que los del iPhone (para quienes gusten de los números), en concreto, un 87 % de los usuarios de la plataforma de Google consulta el correo en este delicado momento frente a un 77 % de los usuarios de iOS.

Entonces... ¿Es bueno o malo estar hiperconectado? A esta pregunta nadie te dará una respuesta ganadora, pero me gusta pensar que la conectividad de una persona es como el vino: una copa y con mesura sienta bien, pero beberte toda la botella... Al final, el mejor equilibrio lo encontrará uno mismo en su día a día, y la mejor pista para saber si las cosas van bien es saber apagar a tiempo al final del día el móvil y que no sientas ningún remordimiento por hacerlo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Ejercita tu cerebro con estas siete actividades

Cómo crear un USB de arranque para instalar Windows o Linux

Edita todas tus fotografías a la vez gracias al procesado por lotes